miércoles, 7 de mayo de 2025

¿ESTÁ RESURGIENDO EL FASCISMO EN EL MUNDO?

 Una crisis de identidad, junto a una creciente ola de desinformación y negacionismo, sumado al evidente fracaso del sistema capitalista, parece crear el caldo de cultivo perfecto para que el fascismo retorne al mundo como una máquina perpetuadora de odios, ahora bajo el velo libertario y anti-estatista que quiere venderse como una corriente defensora de la libertad y la democracia

Algo sin precedentes en Colombia ha estado aconteciendo estos días: una batalla entre colectivos culturales que buscan resaltar los crímenes de estado perpetrados en la legendaria Comuna 13 de Medellín y la alcaldía de esa ciudad, a la que se les ha unido algunos influencer anti-izquierda. La misma consiste en realizar murales en referencia a las llamadas “cuchas”, que son como se les llama a las madres de jóvenes que fueron asesinados o desaparecidos en la tristemente célebre operación Orión en el año 2002 y la subsecuente censura de los mismos por parte de personas consideradas anti-izquierda.

Si bien pareciera esto no tener la mayor relevancia, hay que resaltar que dentro de esta misma se gesta una batalla ideológica en la que dos grupos se ven enfrentados ante la narrativa que deja la violenta historia de nuestro país. Por un lado, tenemos a dos sectores que componen los extremos opuestos dentro del espectro político y por otro, una lucha donde busca imponerse la verdad interpretada por cada uno de ellos, verdades que tienden a radicalizarse precisamente por pertenecer a las laderas políticas, casi abismales que rodean el espectro ideológico, bastante golpeado de nuestro país.

En el lado de izquierda, están las personas que buscan preservar la memoria de los crímenes de estado cometidos con ayuda de grupos ilegales durante los años 90 y comienzos del 2000 y en su lado opuesto, las personas que consideran esto una narrativa tendenciosa, propiciada por la izquierda para mantenerse en el poder, situación que los ha llevado a una batalla “cultural”, en la que estos últimos están empeñados en tapar los murales creados por artistas de colectivos en favor de la memoria de las mujeres paisas, que perdieron a sus hijos durante operativos militares en la Comuna 13.

Pero, ¿Qué hay realmente detrás de este conflicto? ¿Obedece realmente a un interés genuino por conocer la verdad o simplemente se rebaja a una lucha ideológica donde solo se ven enfrentadas las narrativas de cada extremo? Esto lo trataremos de responder en las siguientes líneas de este ensayo.

CONSPIRACIÓN JUDEO-MASÓNICA, GUERRA FRÍA Y AGENDA 2030

Para adentrarnos en la comprensión de esta batalla que puede considerarse hoy, un referente de lo que se avecina en el mundo, debemos remontarnos hacia los siglos X y XI y la persecución del pueblo judío, al que se les acusaba de una cantidad de cosas absurdas e insustentables, fruto de los prejuicios y oscuros intereses que buscaban mantenerlos reducidos, tal como pasa hoy en día en muchos gobiernos con ciertas etnias y como paradójicamente sucede con la persecución del gobierno sionista de Israel hacia el pueblo palestino, o la China comunista y la detención masiva de los uigures en Asia central etc.

A raíz del nacimiento del sentimiento antisemita en varios países de Europa y Asia, y con la llegada de Karl Marx (cuyo origen era judío) y otros autores afines a su pensamiento, los grupos de derecha nacionalista no vieron con buenos ojos las ideas propuestas por estos intelectuales que no solo constituyeron una crítica hacia el capitalismo explotador de aquellos años, sino que en principio propusieron el bienestar de la clase trabajadora y la humanidad en general, bajo una época dónde los derechos civiles eran prácticamente nulos.

Como era de esperarse, estas ideas no fueron bien tomadas por la clase burguesa que había emergido tras la revolución en Francia, además porque muchos de los acaudalados hombres de negocios en ese entonces eran de origen judío (como los ya legendarios Rothschild), lo que podría haberse constituido una competencia entre poderes financieros. A esto se suma una iglesia católica que no solo se dedicó a perseguir al pueblo judío durante décadas, sino que, al ser contrarios a su dogma, constituían una verdadera amenaza para su influencia. Todos estos causales confluirían no solo en una encarnizada campaña anti-judía, dando origen a la teoría judeo-masónica y posteriormente, teoría judeo-masónica-comunista internacional, sino a uno de los eventos más deleznables de la historia humana, el Shoá o exterminio del pueblo judío por los nazis alemanes.

La teoría de conspiración llamada Judeo-masónica-comunista, bajo argumentos bastante cuestionables, se encarga de promover por aquellos días, la idea de que existe un contubernio entre la masonería y la elite judía para establecer un orden mundial bajo una dictadura global, en donde el comunismo sería el sistema económico dominante, en el cual, estas personas provistas de un gran poder económico y político, serían quienes tomaran las riendas de la humanidad, impidiendo entre otras cosas, los derechos civiles, la soberanía y el ejercicio del libre mercado.

Aquí debo hacer un paréntesis, porque en algún momento de mi vida, yo llegue a creer incluso a simpatizar en parte con estas teorías. Afortunadamente, solo tuve que leer e informarme mejor y usar un poco el sentido común para entender que la idea de un nuevo orden mundial o una dictadura global como teorizan los seguidores y creyentes de esta absurda hipótesis, no es más que un delirio por más ridículo, ya que sería prácticamente imposible implantar dicho gobierno mundial. Para entenderlo solo hay que ver el intento casi fallido que dio lugar a la creación del organismo internacional conocido como Naciones Unidas, en más de 50 años ha demostrado en un grado mayor, la inoperancia respecto a muchas de sus decisiones políticas, especialmente por el ejercicio de la figura conocida como derecho al veto, el cual le da una gran facultad a las superpotencias para aceptar o rechazar las mismas.

No obstante, hay que reconocer que entidades como el FMI y el Banco Mundial, han logrado establecer un orden internacional económico, cuyas políticas irrestrictas someten a las naciones del sur global, es decir las más pobres bajo sus cuestionables y en muchos casos “hipócritas” directrices.

La Guerra Fría, también conocida como “La cortina de Hierro”, un periodo de turbulencias políticas acaecido entre 1945 y 1991, vendría a consolidar lo que hasta hoy ha sido un conflicto entre las dos líneas del radicalismo político puro, y que a su vez produciría múltiples eventos catastróficos, sentando hasta nuestros días una división, que como seres humanos civilizados no deberíamos tener.

Con el triunfo de la revolución bolchevique en octubre de 1917, nació un grupo contrarrevolucionario y nacionalista, que se opuso al establecimiento del comunismo en Rusia (conocido como Movimiento Blanco), apoyado por occidente. Más tarde, los fascistas europeos encabezados por Alemania y Japón firmaron el tratado Antikominter, que buscaba frenar, el avance del socialismo en Europa y Asia. En China también surgió un grupo nacionalista que se oponía de la misma manera a las ideas marxistas, el Kuomintang. Si el comunismo triunfó en algunas regiones del mundo, esto se debió en principio al gran descontento popular, producto de la mala situación económica de naciones, cuyas mayores responsables fueron imperios ya extintos o gobiernos conservadores, siempre contrarios a la creación de un estado de bienestar social y el establecimiento de los derechos civiles. En el caso de Colombia, las guerrillas marxistas nacerían producto de la sangrienta persecución que hizo el estado conservador a todos aquellos que profesaran ideas liberales. El marxismo cambió todo porque propuso una revolución popular que caló profundamente en las poblaciones más vulnerables y así, con la ayuda de potencias extranjeras se conformaron las primeras agrupaciones revolucionarias marxistas, algunas de las cuales aún persisten.

Así creció el temor de la burguesía nacional e internacional por la expansión del comunismo a través de la revolución rusa y china, que, bajo las ideas de Marx, absolutamente contrarias a los intereses del capitalismo, amenazarían con la paz, la libertad y el “equilibrio” económico que ofrece el sistema de libre mercado. Para contrarrestar el avance del comunismo en el mundo, el gobierno de Estados Unidos intervino en la guerra Indochina y luchó en contra de Vietnam del norte, además de crear varias estrategias para contrarrestar la revolución socialista en países latinoamericanos. Uno de estos planes sería la nefasta Operación Cóndor, que buscó a través de una fuerte propaganda y persecución en contra de pensadores, artistas y líderes de izquierda, incluyendo el asesinato o desaparición de los mismos, valiéndose claro está de dictaduras militares como las del general Pinochet en Chile y Videla en Argentina. Además de cursar una guerra silenciosa con tintes propagandistas y militarmente estratégicos (Con la disuasión a través de arsenales nucleares) Estados Unidos compitió por años con Rusia, estableciendo un histórico bloqueo a la isla de Cuba tras el triunfo de la revolución del Che Guevara y Fidel Castro en ese país, bloqueo que más tarde se traduciría en sanciones que hasta el día de hoy, son aplicadas con la ayuda de sus países aliados.

Los años 70 y 80’s fueron especialmente oscuros para todos aquellos que profesaran el socialismo en los países latinoamericanos, muchos de estos influenciados por el fascismo europeo, iniciaron una persecución sistemática en contra de estos pensadores y movimientos generalmente estudiantiles que clamaban por mayor justicia social. Tenemos entonces el golpe de Estado contra Salvador Allende, la persecución política de estudiantes y activistas en Argentina, Chile y Colombia, que involucró el asesinato y desaparición de los mismos.

En principio, la burguesía internacional no teme al comunismo como tal, puesto que de establecerse el mismo a través de una transición equivocada en países como Rusia, Cuba, Polonia, Alemania etc. (Esto en base a los pensadores del marxismo que consideran a estas naciones como pre-comunistas) ellos habrían podido de alguna forma tomar las riendas del estado. El verdadero temor era hacia la concepción misma de las ideas marxistas, que en principio buscaban la razón a través del uso de la ciencia y la dialéctica del arte y el humanismo. El miedo de la oligarquía internacional era y sigue siendo, el que el marxismo u otras corrientes afines, permitieran una población pensante y rigurosa, la demanda por sus derechos civiles y una lucha contra la desigualdad, la injusticia y los abusos de poder, cosa que para el sistema capitalista neoliberal nunca ha sido bueno, pese a que en sus discursos siempre aseguran defender la libertad y la justicia.

En conclusión, el modelo neoliberal siempre ha pretendido mantener su esquema de expolio del capital de trabajo (Conocido como plusvalía), es decir, pagar menos a los trabajadores para incrementar sus utilidades, nade lejos de lo que concebíamos antes como esclavitud, por mucho que los libertarios aseguren que este es un modelo “pactado y libre”, donde empresario y trabajador acuerdan para dar un pago a cambio de su trabajo, (aunque hoy en día este pago debería también otorgarse en forma de tiempo)

Como lo dije antes, el verdadero temor de los oligarcas dueños de los más grandes emporios financieros y comerciales, consiste en tener a “ciudadanos despiertos”, todo lo contrario, a un ciudadano distraído, desinformado o incluso a aquel que le han “implantado” una serie de verdades injustificadas a través de teorías conspirativas. De hecho, gracias a las luchas sociales que persisten en el mundo, es que hoy podemos concebir un mundo con verdaderas libertades y derechos (cimientos de nuestra civilización occidental), en donde gracias al desarrollo tecnológico, (producto de las necesidades e ingenio humano y no del capitalismo como estas personas quieren hacerlo ver), la guerra sucia contra el socialismo persiste, bajo nuevas dinámicas y discursos que casi siempre distorsionan la realidad. Es por eso que también hay una iniciativa por negar eventos históricos trascendentales, de hecho en Colombia la materia de historia desapareció de las aulas a comienzos del nuevo milenio y hoy en día, los movimientos sociales buscan mantener viva la memoria de un país que sigue luchando contra la violencia, cosa que los conservadores y sus cristobitas, los libertarios, abrogan como un adoctrinamiento por parte del socialismo solapado que pretende “tomarse América” e imponer el comunismo en el continente.

Durante la década de los noventa, nuevamente surge una teoría de conspiración en la que se involucra a teóricos marxistas (Más exactamente de la Escuela de Frankfort, a quienes se consideraban en su mayoría, personas de la comunidad judía) bajo una supuesta campaña en contra del conservadurismo y los valores cristianos, llamándola convenientemente “Marxismo Cultural”, y si bien, se creía debilitada dicha teoría, esta volvió a tomar fuerza en el 2010, y ahora bajo un nuevo término creado por las elites conservadoras para desprestigiar los diversos movimientos sociales y las protestas, el wokismo, un nuevo y mordaz intento por acabar con la izquierda en occidente, utilizando el poder de rápida difusión de las redes sociales y escudados bajo el principio de libertad de expresión. En principio, la guerra contra el wokismo consiste en ejecutar una campaña sucia valiéndose de la propaganda negra y otras estrategias como la desinformación para negar causas ajenas a los intereses de estas elites ultraconservadoras, como la crisis medioambiental, los derechos laborales, el mal llamado indigenismo, el reconocimiento de la diversidad de género y racial etc.

En los últimos días a la fecha de escrito este ensayo, ha causado un gran revuelo las políticas abruptamente proteccionistas que ha planteado en su nuevo mandato el empresario Donald Trump, políticas que muchos han catalogado como fascistas, al emprender prácticamente una directriz persecutoria hacia los inmigrantes en Estados Unidos, en dónde se ha visto toda clase de abusos sistemáticos a los derechos humanos (Tal como lo hizo el presidente del Salvador Nayib Bukele con su política de cero tolerancia al crimen). Hay que recordar que Donald Trump es un político perteneciente a la corriente del paleoconservadurismo, cuya ideología según se dice es exclusiva de la angloesfera, y además aboga por mantener los valores cristianos protestantes junto el regionalismo, con tintes patrióticos que rayan dentro del nacionalismo. Donald Trump es a su vez, el principal personaje de una teoría conspirativa de la ultraderecha estadounidense, que lo ve casi como un mesías y cuyos seguidores protagonizaron el asalto a la Casa Blanca en enero de 2021. Muchas de las personas que organizaron este ataque, contaban con miembros del movimiento Qanon, cuya teoría es básicamente una regresión hacia los argumentos que ocasionaron la persecución y el odio hacia los judíos a comienzos del siglo pasado, asegurando que estos, junto a políticos demócratas o progresistas (Como Barack Obama y Hillary Clinton) estarían detrás de una red internacional de abuso a menores.

El problema en sí ha sido que Trump está tratando de ser el referente de esa guerra inventada por los enemigos de la izquierda, al igual que sus homólogos Nayib Bukele, en su tiempo Bolsonaro, el presidente argentino Javier Milei, en contra de un progresismo (Según ellos) alienante, antidemocrático y polarizador, contrario a todos los valores éticos humanos y que busca implantar un régimen global donde desaparecería eventualmente, los dos principios que determinan la “libertad del mercado”: el emprendimiento y el derecho la propiedad privada.

Según los creyentes ultraderechistas de estas teorías, la agenda 2030, creada por la ONU e impulsada por el Foro Económico Mundial (WEF), por medio de diversas políticas se buscaría llegar a la creación de un estado global único, regido por iniciativas de corte comunista, con el fin de alcanzar la dominación del ser humano, y aunque esto suene ridículo  (Por que incluso revisando la iniciativa esencial de la agenda, se contradice ampliamente) es algo que millones de personas en el mundo siguen creyendo..

REVISAR, NEGAR, DESINFORMAR

Uno de los más grandes debates que se han dado los últimos años es el manejo responsable de las redes sociales, especialmente en materia de información, ya que esta gracias al fenómeno de rápida propagación y gran alcance que ofrecen dichas redes, la tarea de informar se ha desbocado, porque en principio, es prácticamente imposible moderar el gran flujo de datos que se vierten en millones de publicaciones a diario, y sumado a esto prevalece el derecho a la libertad de expresión, que desde luego muchos usan como bastión para justificar un sinfín de conductas inapropiadas a la hora de compartir datos y opiniones.

Dentro del accionar de los nacionalistas de ultraderecha, (un fenómeno tan radical y peligroso incluso más que el radicalismo dentro de la izquierda), a mediados del siglo pasado surgieron nuevamente, varias teorías que buscaban realizar una revisión al holocausto en la segunda guerra mundial. Surgieron cuestionamientos como, si realmente habían perecido 6 millones de judíos a manos del régimen nazi, y teorías que aseguraban que Hitler no pretendía en principio el exterminio de esto pueblo, sino su destierro. También hay hipótesis que afirman que la segunda guerra mundial y la persecución al pueblo askenazi, se hizo con el objeto de crear el estado de Israel, incluso que fueron los mismos judíos desde Wall Street quienes financiaron tanto el ascenso de la revolución bolchevique en Rusia, como el movimiento nacionalsocialista en Alemania. Todas estas teorías han obedecido a tres principios fundamentales que hoy en día, hacen parte de la construcción de narrativas radicalistas: el revisar, negar y desinformar. Si bien la contrastación y la corroboración de la información son parte fundamental de todo proceso investigativo, el revisionismo histórico, dentro de su connotación negativa, busca forzadamente recopilar datos y emitir conclusiones deliberadamente bajo un propósito carente de objetividad. El revisionismo histórico es esencial para enriquecer la construcción de la historia, pero también para revindicar eventos y personalidades cruciales en la humanidad, no obstante cuando este llega al negacionismo, es decir, usar dicha revisión con una clara intención de generar narrativas en contra de personas o grupos, el revisionismo pierde su razón justa de ser dentro de la historia y se convierte en un arma más del poder, y es bajo este, aupado por el inmenso potencial mediático de las redes sociales, es que logra transformarse en una herramienta para desinformar, lo que conlleva a la propaganda negra, es decir, a toda campaña que busca difamar e infringir daño, ya sea a una persona o un colectivo. Como el negacionismo ya está normalizándose dentro de las batallas ideológicas, entre las diversas facciones que componen el espectro, el horizonte del debate político se torna cada vez más oscuro y divisorio, llevándonos a una polarización de la cual aún ignoramos si sus efectos tendrán un perjuicio duradero. El revisionismo está también sometido a un reduccionismo, a veces infame, como por ejemplo el que hace la senadora colombiana María Fernanda Cabal al afirmar que en la masacre de las bananeras, hecho históricamente documentado, no hubo la cifra de 3000 muertos, lo que no solo banaliza la importancia y profundidad de este lamentable episodio de la historia colombiana, sino que reafirma bajo una convicción de que el objeto de la izquierda ha sido siempre, el desinformar para justificar las causas sociales.

Las batallas en el siglo pasado se daban entre luchas casi siempre con cuotas de sangre, entre los sectores liberales y conservadores. Hoy en día tenemos a dos sectores, muchas veces ubicados en los extremos, bajo una confrontación de ideas en las que es malinterpretado el discurso social, reduciéndolo hacia el “fracaso” que ha tenido en el mundo, el comunismo autoritario. Si bien es muy difícil desligar a las personas que se encuentran en la izquierda a los eventos que marcaron negativamente el triunfo de regímenes socialistas que finalmente cayeron en el pasado y como no, a las luchas sangrientas e infames que dieron muchos de sus brazos armados rebeldes en varios países del mundo, la mayoría de quienes nos encontramos en este lado del espectro político, no comulgamos al pie de la letra con la teoría marxista, aunque si reconocemos su importante valor histórico y filosófico, además de que consideramos el ejercicio de la protesta social como inalienable y esencialmente democrático, mientras que los libertarios, principales contradictores de las reformas sociales y “defensores” del libre mercado y la propiedad privada, aplican un concepto mezcla de liberalismo y conservadurismo, que en principio buscan con demostraciones a veces engañosas o sofisticadas desacreditar a la izquierda, es decir, pasarían de usar la violencia física y el terror a abusar del engaño y la incertidumbre. Antes (aunque no del todo) silenciar significaba torturar, desparecer, asesinar, hoy en día esto se ha sublimado al desacreditar, desinformar, desterrar. Antes, contrario a lo que muchos pensaban que “todo tiempo pasado fue mejor”, si se quería sacar a un contradictor de la vista, se recurría a la desaparición forzada o intimidación (Aún se sigue haciendo desde luego). Hoy en día solo hay que mirar hacia qué ideología apunta para aislarlo. Debo aclarar que esto se presentó tanto en los regímenes de izquierda como derecha, teniendo como principal forma de gobierno al autoritarismo, que es indistinto a las ideologías que están en los dos extremos del espectro.

EL COLAPSO CULTURAL DEL CAPITALISMO Y EL COMIENZO DE UNA NUEVA GUERRA FRÍA

Sin duda alguna hoy parece despertarse una nueva batalla global que procederá con la caída de la mayor economía del mundo y su principal factor de enriquecimiento: La divisa estándar del dólar. El bloque BRICS que propone un comercio multipolar y de divisas descentralizadas, parece tomar cada vez más poder. Algunos de los países que podrían anexarse a este importante grupo comercial obedecerían a su propia ideología o simplemente estarían previendo el posible colapso de la economía de Estados Unidos, país que al final tendrá que aceptar la necesidad de un nuevo orden para el comercio global, un “reseteo” - como se venía promoviendo desde hace más de una década-, cuyo objeto principal sería acabar con la enorme brecha económica que hay entre el norte y el sur global. Desde luego que Estados Unidos no aceptará esta derrota, sin antes dar la batalla, y entonces lo que hará es fortalecer a sus estados aliados, afines principalmente a sus políticas supremacistas, a la vez que debilita, básicamente mediante chantajes y amenazas, a aquellos que busquen conformar el bloque chino-ruso, pero, sobre todo, utilizará la vasta matriz mediática que ofrecen las redes sociales para colocar a la opinión pública a su favor.

Una de las características más sobresalientes de las redes sociales es la arrogancia y prepotencia que se ha normalizado en torno a ella, y esto solo le viene bien al sistema que por décadas ha gobernado al mundo, el neoliberalismo. El carácter altivo y descollante de muchos influencers y generadores de contenido han constituido toda una revolución en las redes, con el hecho de que estas personas logran enormes cantidades de seguidores y como tal, un consumo desmesurado de sus contenidos, teniendo como muchos de estos, la exhibición no solo de sus estilos de vida llenos de opulencia, inalcanzables para la mayoría de personas quienes los siguen, sino difundiendo ideas o conceptos a favor del individualismo y en contra de toda forma de pensamiento social. Esta arrogancia, asociada con la vida de las personalidades más ricas y poderosas del mundo, parece no solo haber tocado el corazón de muchas personas, especialmente los jóvenes en el mundo, sino que también podemos verla reflejada, en líderes muy influyentes como Donald Trump, Jair Bolsonaro, Javier Milei, Elon Musk etc. quienes adoptan actitudes desafiantes, discursos insultantes y, sobre todo, decisiones autoritarias que terminan por categorizarlos como personajes de ultraderecha. Es por eso que ahora vemos con preocupación cómo el fantasma del fascismo que asoló a medio mundo el siglo pasado vuelve a emerger como un fénix para avivar el odio hacia todo movimiento social y despierto. Los grandes poderes del mundo temerosos de una revolución a escala a global donde peligrarían sus intereses, se “victimizan” a través de la narrativa de un comunismo fallido y mal interpretado que, sin duda alguna, resultó ser un fracaso en muchos aspectos para países que terminaron por derrocarlo, recurriendo al discurso en defensa de la libertad, que en principio se trata de la libertad de los mercados (Sus mercados) y no la del individuo, puesto que necesitan que este se mantenga en su estado de indefensión e incertidumbre (Algo en lo que ayuda mucho los medios en favor del poder) para negarles la verdadera libertad. De esta forma, aupados por el inmenso poder de las redes sociales, la influencia de las estrellas de internet y una propaganda meticulosa que busca desinformar, recurriendo como ya se mencionó al negacionismo, al reduccionismo y sobre todo a la mentira, es que vuelve el fantasma del fascismo a tomarse el mundo, ayudado también sin duda alguna, por líderes que no supieron implementar adecuadamente el socialismo o las políticas progresistas en muchos países del mundo, lo cual llevó a reforzar en favor de los neoliberales, la idea a la que siempre ha combatido, de que el socialismo es el enemigo de la humanidad.

Entonces, respondiendo a la pregunta inicial de este escrito ¿Estamos ante el renacer del fascismo en el mundo?, eso ya depende de la percepción de cada uno, de la comprensión de lo que significa y significó para la humanidad el mismo, dependerá especialmente de la corriente política de cada quien, dependerá, sobre todo, de qué tan manipulables somos.  Solo habrá que ver los eventos que se sucederán a partir de la fecha en la que se escribe este ensayo.

jueves, 24 de abril de 2025

LA ESTIGMATIZACIÓN DE LAS ADICCIONES: EL FANTASMA QUE NOS PERSIGUE

El reciente caso de un exministro que ha puesto en la palestra al actual presidente de Colombia Gustavo Petro, al acusarlo “formalmente” de que es un drogadicto, no solo demuestra un acto malintencionado por parte de quienes hoy ostentan una intuición acerca de este presunto, sino que pone en evidencia, la constante estigmatización en la que se encuentran las adicciones en nuestra sociedad, especialmente a las drogas, hecho que acompaña a una lucha contra las mismas con resultados mixtos (No necesariamente efectivos) teniendo como efecto una discriminación normalizada y por tal, excesiva pero por sobre todo oculta, la cual obnubila nuestra comprensión hacia las mismas y pone un bache en el camino al que debemos transitar para su erradicación como un problema que desde siempre ha golpeado a la sociedad moderna y posmoderna.

De la misma manera como estigmatizamos el consumo de las diversas sustancias psicoactivas que existen, poco saludables en efecto pero que son sin duda alguna, el indicador de una sociedad que navega entre los conflictos de la psique y la cultura, se estigmatizan las adicciones y estas, (lejos de catalogarlas como trastornos y mucho menos “enfermedades”, puesto que son a mi parecer, condiciones únicas en la mente humana) hacen parte de la complejidad de uno de los sistemas más sofisticados que existen en la naturaleza: las redes neuronales (Células nerviosas y sinapsis), las mismas que conforman nuestro cerebro y nos convierten es seres activos dentro de algo que solemos llamar existencia. En otras palabras, estigmatizar el consumo de drogas y las adicciones en general, es radicalizar las condiciones que afectan la salud mental de las personas, discriminarlas, segregarlas para finalmente aislarlas, condiciones que bajo esta dinámica terminan en el menosprecio, el castigo, la burla etc. por parte de una sociedad acostumbrada a mirar la superficialidad y atacar los problemas sin ninguna profundidad.

Una reconocida periodista ha citado a un psiquiatra (aunque no dice su nombre, pero es posible se trate de la doctora Marián Rojas Estapé) afirmando que las adicciones configuran nuestra forma de actuar y de vivir, sugiriendo que la presunta condición de consumo de drogas del presidente colombiano podría estar afectando en su forma de dirigir el país, que, para ella al parecer, ha sido desastrosa. Ella a su vez hace enfasis en ciertas conductas del presidente como sus ausencias, llegadas tardes, comentarios fuera de lugar etc. omitiendo que este supuesto “comportamiento errático”, puede verse tanto en personas sanas como pacientes psiquiátricos y no obedecen necesariamente a un problema de adicción a alguna sustancia. Hay personas que son consumidores habituales de diversas sustancias psicoactivas, sin que esto afecte en lo más mínimo sus actividades cotidianas y por, sobre todo, su responsabilidad frente a sus deberes y quehaceres laborales, como también hay pacientes medicados con fármacos como los inhibidores, ansiolíticos, estabilizadores etc. que podrían no presentar ninguna de estas conductas o comportamientos erráticos, salvo que interrumpieran el tratamiento. De manera que la periodista, sin darse cuenta, no solo está construyendo una narrativa engañosa y malintencionada en torno al presidente, sino que también, estigmatiza el consumo de sustancias en una sociedad que cada día más, recurre a las mismas como una estrategia de afrontamiento.

Inmediatamente se hacen las presunciones acerca de la adicción del presidente, aun cuando la periodista afirma que, dentro de este juicio a priori, se configuran las acciones de campaña de desprestigio hacia la gestión del presidente por parte de sus opositores. La carta (tanto de la señora periodista como del exministro) contradice esta preocupación, colocando de nuevo en boca de la oposición del presidente (que en muchos casos resulta ser engañosa y malintencionada) su presunta adicción a las drogas, llevando a muchos de sus más férreos detractores no solo a una poco saludable campaña de desprestigio hacia una persona, sino a la estigmatización de los consumidores de sustancias, valiéndose de lenguaje peyorativo y reduciendo el consumo de las drogas como si se tratara de un problema de cada quien y no una problemática inherente a una sociedad enferma, cuyos gobiernos siempre buscan lidiar con ella bajo una interminable y casi infructuosa lucha para evitar que lleguen a la gente, sin atacar el problema de raíz que entre tantos, prima el de no garantizar un estado de bienestar para las personas.

Cuando vemos personas burlarse peyorativamente del problema de adicción (cualquiera de ellas) o consumo de sustancias psicoactivas, estamos viendo el reflejo de una sociedad que aún con los grandes avances y conocimiento que tenemos sobre el cerebro humano y sus múltiples condiciones mentales únicas (a menudo llamados trastornos o enfermedades) sigue tomando a la ligera la salud mental de las personas y, por consiguiente, como ya se había mencionado, llevándonos a la discriminación injustificada y aislamiento de un sector considerado ciegamente como marginal, con consecuencias nefastas como lo que ha venido sucediendo recientemente en las ciudad de Medellín (Y otras ciudades), con el asesinato y desaparición de personas bajo estas condiciones. Es así que esta situación, es de nuevo un llamado para que todos los sectores de la sociedad comiencen a considerar la importancia de generar un cambio hacia la percepción y el tratamiento de las condiciones mentales de las personas.

lunes, 14 de agosto de 2023

POR QUÉ EL PARTIDISMO Y LA PROPAGANDA POLÍTICA DEBEN ACABAR

 


Desde hace años hemos estado reflexionando acerca del actual sistema electoral y todas las problemáticas que genera la participación democrática y la política en general, el sostener un sistema que, si bien obedece al pie de la letra el espíritu del libre mercado y como tal de la "democracia", ha demostrado su fracaso y evidente obsolescencia.

El caso del actual presidente de Colombia Gustavo Petro y el presunto ingreso de dineros ilícitos a su campaña, vuelve a poner en la palestra el tema de la influencia de los grupos ilegales en la política y la malversación de fondos, situación nada novedosa en nuestro país puesto que el ingreso de dineros irregulares a las campañas políticas es algo que sucede todo el tiempo, sin contar que, como lo revela el sonado caso Odebretch, los sobornos son el panis cotidie en el delicado y muy difícil asunto de controlar, fenómeno de la contratación estatal.

El sonado proceso 8000 que involucró al presidente de la república, el liberal Ernesto Samper Pizano, marcó un antes y un después en el imaginario político colombiano, ya que este escándalo (En el cual el cartel de Cali habría financiado la aspiración presidencial de Samper y qué terminó con la condena del jefe de dicha campaña, el exministro de defensa Fernando Botero), ha sido un referente para esta cuestión tan recurrente en épocas electorales, y que se sigue sucediendo en casos, eso sí bajo ciertos matices, como la Yidis Política, Odebretch, y el más reciente escándalo del narcotraficante asesinado, José Guillermo “Ñeñe” Hernández quien habría financiado presuntamente la campaña del presidente Iván Duque. Todos estos con el particular, de que nunca fueron impedimento para que los candidatos pudieran ejercer su mandato.

Pareciera que la historia olvidara por medio del proceso 8000 que antes del mismo (Como si se tratara de un filtro), según documentos desclasificados de la agencia FBI de 1990 y publicados en 2012, el cartel de Medellín habría financiado a varios representantes políticos en Antioquia, incluido el senador y eventual presidente de la república Álvaro Uribe Vélez. Según el análisis de expertos, para aquella época era muy difícil saber cómo se manejaba el dinero en las campañas y considerando dicha situación, sería casi imposible saber si algunos otros políticos que antecedieron los casos ya mencionados, captaron dinero de manera irregular, por ende, no tenemos registros verificables, por lo menos no para la opinión pública.

La economía del libre mercado, base del capitalismo actual, nos ha dejado valiosas enseñanzas acerca de lo que se “oferta” y lo que “vende” realmente. El creciente poderío de muchas empresas organizadas como monopolios, oligopolios, keiretsus, corporaciones etc. nos muestra que incluso la dinámica más libre del capital está supeditada al poder y como tal, a cierto grado de autoritarismo y esto lo evidencia el fenómeno conocido como “cartelización”. La influencia de estos grandes conglomerados económicos, es en gran parte, la que mueven los hilos de la política en el país y no es de extrañar que cada uno de estos grupos cuenten con sus propios representantes: Los partidos políticos, y como tal, su influencia tanto en instituciones como en funcionarios del estado es muy grande, porque calan justamente en el imaginario político, que no es otra cosa que pisar el terreno de las ideologías.

Paralelamente a esto, encontramos los grupos llamados irregulares, (que no es otra cosa que el crimen organizado), con los que contamos desde organizaciones delincuenciales, narcotraficantes, hasta grupos paramilitares y pseudo-guerrillas, quienes también cuentan con un enorme poder adquisitivo (Un ejemplo: el cártel de Sinaloa según la DEA, percibe ganancias por cerca de $11.000 millones de dólares al año y su influencia transnacional crece cada vez más) Estos grupos intervienen tanto en política como en economía liderando muchos sectores que son usualmente los más utilizados para el lavado de dinero, como el sector de la construcción. No es de extrañar que los terribles tentáculos de la economía ilegal hayan alcanzado también al sector empresarial del país (Según fuentes, el narcotráfico representaría en Colombia el 4.5% de su PIB, sin duda alguna esta influencia es más que evidente)

El caso de México y Colombia son muy particulares, ya que, con el creciente poder de estos cárteles, se ha manchado a los políticos que reciben dinero, bienes e incluso protección de estas organizaciones. Estos a su vez son influenciados por el sector empresarial o contratista, creando un lazo que termina por enmarañarse en un nudo difícil de desenredar. Entonces vemos como la política del país que debería estar al servicio del ciudadano, especialmente del más vulnerable, termina sirviendo a los intereses de los grandes capitales, sea de donde sea que estos provengan.

El asesinato sistemático de funcionarios públicos como jueces y agentes de la policía y el ejército, entes que trabajan arriesgando su vida para hacer justicia y procurar el orden, la masacre de líderes sociales que trabajan en favor de las comunidades abandonadas literalmente por el estado, y la persecución, amenaza y muerte de valientes periodistas que se atreven a denunciar la corrupción del sector público, político y empresarial del país, nos muestra como el capitalismo de libre mercado, opera en gran parte de nuestros países bajo un constante, solapado y en muchas ocasiones impune accionar (como el caso del recién asesinado periodista Rafael Moreno) de los sectores ya mencionados.

El terrible fenómeno del acaparamiento de tierras (Que pareciera ser invisible ante nuestro imaginario colectivo), es una realidad que muestra como grupos armados valiéndose del terror, sumado a los constantes enfrentamientos entre grupos ilegales y fuerzas armadas, provocan el desplazamiento masivo de comunidades de sus tierras, que al final terminan bajo el control de estas organizaciones criminales. La finalidad de dicho acaparamiento va desde el establecimiento de rutas del narcotráfico, la explotación ilegal de recursos, la ampliación de campos del cultivo de plantas para fabricar drogas ilícitas, hasta la venta de dichos terrenos, que en muchas ocasiones gracias a las trampas burocráticas terminan legalizadas tras su despojo, en manos de empresarios, políticos e incluso comunidades religiosas.

De esta manera nos damos cuenta que lo que nos OFERTA el Laissez Faire, el capitalismo del libre mercado no del todo es lo que nos termina por VENDER, es una libertad falsa, manejada elaboradamente por las estrategias de percepción (el marketing si lo prefieren), todo esto constituido por una maquinaria mediática, que sin duda alguna más que constituir el “cuarto poder”, un poder alterno capaz de trastornar la realidad al beneficio de este capitalismo catalogado en muchas ocasiones como salvaje. Esta escasa transparencia evidentemente sesgada por las absurdas ideologías partidistas, constituye en una bien solapada manipulación de la percepción ciudadana, a la que se obligan los medios de proporcionar información parcial y rigurosa a la ciudadanía, ¿No constituye acaso esto en una franca violación a los derechos civiles? ¿Dónde queda la libertad cuando en Colombia son dos o tres los medios con más poder (Los llamados tradicionales) los que terminan por influir en el consciente colectivo, la percepción política que termina de verse reflejada en las urnas y demás decisiones democráticas? En este punto recuerdo cuando un activista confrontó a uno de los delegados en las famosas reuniones del Club Bilderberg, en el que este de manera tajante y fría le contestó. “Ustedes los ciudadanos son los responsables de lo que pasa en el mundo, ustedes son los que eligen” Mas o menos es lo que decía.

Desafortunadamente este accionar, este laissez faire es el mismo que maneja la propaganda política, la maquinaria electoral que hoy nos lleva a elegir a nuestros funcionarios más importantes, aquella que abrirá el camino donde confluye el destino político de cada nación. El candidato se oferta al pueblo como un producto más, como una baratija en muchos casos, la intensidad de su campaña es directamente proporcional al dinero que se le inyecte a la misma. De ahí surge un problema, que el estado tiene que pagar estas campañas, si bien es un pequeño porcentaje de lo que se invierte, le termina generando un costo a la nación (Por lo menos acá en Colombia) Llega entonces a las manos del incauto, el panfleto de un rostro sonriente, un slogan junto al logo del partido, es todo lo que termina por saber el ciudadano, el político ofrece solo una imagen superflua de sí, pero termina vendiendo una realidad, en ocasiones una mucho peor: la de un funcionario que no lo representa, que le miente, y que esencialmente está allí como un favor político, o por su propia ambición. A esta simple y mundana regla del capital se somete algo tan esencialmente importante como lo es la política, es el engaño puro de vendernos un producto que al final no va a cumplir su función, nada más antiético que convertir a la democracia en una mercancía. Mucho peor si la estrategia es el engaño. El tema de la política debe elevarse a donde el debate público sea la esencia, el mercado electoral lo rebaja a un subproducto de la democracia y la libertad.

Este sistema de elección popular, que lleva años sosteniéndose bajo las mismas dinámicas, sometido a las cuasi anárquicas pulsiones que permean las reglas del libre mercado, ya no solo resulta antiético, sino que también es desgastado, obsoleto y de por si innecesario, y es aquí donde los partidos juegan un rol esencial en su sostenimiento: la ideología, algo que estaría bien quizás para las sociedades democráticas más tempranas pero que, para esta la era digital en donde todo se sujeta a una mayor demanda de dinamismo y transparencia, no deja de ser más que un absurdo. El tema de las ideologías del cuál parte el nefasto veneno que representa para la mente humana ser el adoctrinamiento, es algo que sin duda alguna debería quedarse solo en libros de historia.

Hoy el movimiento social está muy por encima de la ideología, el partidismo y como lo he mencionado en varias veces, el espectro político no hace más que dividirnos en un plano donde todos nuestros intereses deberían confluir en torno a un mismo propósito, hacia un mayor dinamismo y efectividad en la aplicación de la política, un terreno práctico orientado hacia la ciencia misma donde el principal objetivo tendría que ser el bienestar humano y la preservación de entorno saludable, nunca en la defensa de ideales y principios que solo ayudan a formar mentes pasivas, perpetuando así un sistema que solo funciona para unos pocos.

Habiendo determinado lo insustancial que resulta la concepción ideológica, esencia de todo partido o movimiento político, nos damos cuenta de por qué los partidos deben acabarse, y es en principio, porque su función resulta inútil y problemática. En Colombia en el comienzo del 2000 y con la llegada de la nueva constitución se llegaron a conformar 64 partidos políticos, lo que demostró contundentemente la función real de los mismos. Actualmente llegamos a 35 partidos con aval político y como algunos expertos señalan, todo esto culmina en la atomización del pluralismo y la ejecución de diversos delitos electorales.

Actualmente los partidos más influyentes, los tradicionales conservador y liberal, junto a los alternativos como Centro Democrático, Cambio Radical y Polo democrático, coinciden en que, si bien se mueven hacia cualquiera de los dos lados del espectro, su esencia es democrática. No obstante, dichos partidos al contar con las figuras más prominentes e influyentes en la política nacional, se han convertido en verdaderos fortines para las ideas que mantienen al país en un estado en donde los males sociales son normalizados. Prácticamente, y como lo ha demostrado el actual gobierno cuya bandera es el cambio, los partidos políticos (Incluso los que lo avalaron en un principio) han torpedeado de una u otra manera las reformas que buscan acabar con los flagelos que más han afectado el desarrollo del país: la corrupción y la precariedad laboral. De esta manera vislumbramos que el papel principal de los diversos partidos, especialmente aquellos que existen de tiempos inmemoriales, es el de mantener la división pasiva que sostiene un sistema que reluce por todo menos por ser verdaderamente democrático y libre.



martes, 25 de abril de 2023

LA LUZ BLANCA DEL ESTADO (lux alba)


Justo en esta era, donde cada vez parece que estamos más conectados gracias a la tecnología, descubrimos la política y la subjetivamos, causando un efecto contrario a lo que es el ideal, nos dividimos.

Una de las principales causas de que esto suceda, es precisamente el conflicto ideológico, que trae el concepto de “espectro político” sobre el cual subyacen determinados factores que, por simples que parezcan, escollan en términos que solo profundizan la división.

El problema del espectro político es que ya no es práctico, está primordialmente obsoleto y solo sirve como una “herramienta” de control, de medición para el poder dentro del juego que se ha convertido hoy en día la política, mantener este concepto de división ideológica solo causa confusión o desinterés en la gente, las personas terminan por desvincularse de la política, porque precisamente piensan que la misma, solo se trata de un conflicto ideológico, una pugna de partidos y de ideas que nunca se articulan, y difícilmente llegan al consenso, de aquí lo importante de construir la política no desde la división ideológica sino de la CONFLUENCIA DE INTERÉSES, en la física, los colores del espectro lumínico se juntan para formar la única luz, la luz blanca, la misma que nos debería llevar por un camino inmerso en las sombras. La luz blanca debería revelar todas las verdades bajo una realidad que se traduciría en la justa confluencia de nuestros intereses, esencialmente, las necesidades humanas.

Actualmente la política está ramificada partiendo de tres divisiones, la derecha, izquierda y el centro, este último ha nacido precisamente como una alternativa conjunta de los anteriores, obviando aquellas consignas que pudieran causar o profundizar las divisiones, pero este ha fracasado precisamente porque solo se preocupa por constituirse a sí mismo como una alternativa, y generalmente, el centro termina por alinearse con cualquiera de las otras franjas izquierda o derecha, el centro constituye en la mayoría de casos una trampa política.

 Y no es tan difícil entenderlo, si el centro se preocupara por tener una visión más sólida acerca de la CONFLUENCIA DE INTERÉSES, en vez de preocuparse por lidiar con los conflictos ideológicos de los otros extremos, podría no solo ser la mejor alternativa sino la única viable. Pero, ¿Qué es la confluencia de intereses? Simple y llano concepto, todos como ciudadanos de un país tenemos en esencia las mismas necesidades, los mismos intereses, queremos vivir en paz y con seguridad, tener bienestar en nuestras vidas pudiendo suplir nuestras necesidades esenciales, poder alimentar nuestro espíritu, dar sentido a nuestro ocio, poder vivir en libertad (todo esto y demás para nuestro libre y sano desarrollo personal), con nula o poca intervención estatal y desde luego, sin el apabullante accionar del elitismo empresarial.

 Esta vendría a ser la luz blanca donde las ideologías pierden su color y confluyen en una sola, una luz de razón, de verdad, equidad y justicia. Por siglos el espectro político hizo parte de la construcción social y filosófica de la política y ayudó mucho a establecer la modernidad del estado, pero mientras este proceso, continua y evoluciona, el estado comienza su declive y el proceso se desploma junto a él colocándonos a expensas del peligroso autoritarismo que es en si la principal pesadilla en la política. A su vez, el estado logra mantenerse, porque la necesidad de contar con un conjunto de instituciones que salvaguarde los intereses de las poblaciones más vulnerables frente al codicioso accionar de muchas organizaciones políticas y empresariales, siempre prevalecerá, especialmente en un mundo donde cada día aumenta la desigualdad social.

EL FRACASO DE LA INSTITUCIONALIDAD

Actualmente los únicos entes determinados a hacer política son las instituciones, el presidente y demás figuras de las diversas ramas del poder público, fungiendo para vigilar y proteger a dichas instituciones. El problema de muchas de estas ramas precisamente es su carácter institucional, es decir, la institución concebida como un “ente perpetuo “se ha logrado en primera instancia mantener en el poder gracias a ese carácter, sin importar cuál corrupto o ineficiente sea, haciéndolo prácticamente invulnerable.

 Las sólidas instituciones que primeramente defienden los intereses de gobierno son las que suelen mantenerse para estos fines mientras que las instituciones verdaderamente públicas están en decadencia por la corrupción, la mala administración que llevan a su ineficacia. Las crisis de la institucionalidad se basan específicamente en la burocracia, esta es en muchas ocasiones producida por falta de recursos o mecanismo de veeduría, que no es otra cosa sino el abandono estatal, como por ejemplo las instituciones de justicia que, por falta de presupuesto, tienden a descontinuar el proceso judicial.

 El hecho de que un estado se sostenga casi en su totalidad gracias a estas instituciones hace que cualquier proceso de transformación sea complicado y muchas veces ineficaz (sin contar los costos que esto puede traer) El fracaso de la institucionalidad es el fracaso de la política misma, y si el gobierno o la gente pretenden transformar su nación sin cambiar o reducir a la institucionalidad, difícilmente van a lograr un cambio en el sistema.

La institucionalidad es lo que inmediatamente reemplazó el poder monárquico, una institución como el banco central tiene facultades extraordinarias para manejar la economía de un país, sin ser un representante elegido por el pueblo. En muchos casos los directivos son inamovibles en algunas de estas instituciones, se ha visto por ejemplo que incluso con evidentes pruebas de fraude, como en el caso de la actual Registraduría Nacional de Colombia, encargada del sistema electoral colombiano, no existe alguna responsabilidad ni mucho menos imputación, sus directivos permanecen en sus cargos. Además, la institucionalidad es defendida y protegida por el gobierno de turno: cualquier movimiento, cualquier gobierno que busque cambiarla o eliminarla inmediatamente se le considera como una amenaza para la democracia, la estabilidad política, incluso la paz.

 El problema de mantener la institucionalidad es que, a su vez, se mantiene el poder del corrompido estado informal (En Estados Unidos lo llaman deepstate o “estado profundo”), que es la solapada vinculación de varias personas del sector empresarial, político y castrense y personas que hoy se consideran “influyentes” (Y que en muchos casos suelen ser interdependientes) con la institucionalidad. Es por eso que muchos políticos siguen en el poder sin necesidad de ocupar cargos públicos, de aquí penden los hilos del poder, hilos invisibles de persona que actúan casi como mercenarios, que, de la manera más sigilosa, controlan las instituciones a favor de los intereses finales, es decir, los que realmente van a promover un cambio.

La única manera de hacer un contrapeso, lo suficientemente como para arrebatar este control sinérgico que ostentan las grandes elites económicas de cada país, es mediante la unión de los ciudadanos, la división solo nos hace vulnerables ante este poder que en muchos casos es enfermizo, la luz blanca (LUX ALBA) debería ser el punto de convergencia de todo este contrapoder representado realmente por los ciudadanos, sin importar ninguna de sus diferencias, porque estarían en medio, nuestro intereses cotidianos, los que nos pueden procurar una vida digna y por consecuencia más feliz.

La de esta manera, Lux alba debería ser el movimiento que nos una a la humanidad, en contra de la nociva acumulación de capitales a costa del empobrecimiento de pueblos y naciones. La luz blanca es la unión definitiva del espectro y como tal la muerte del mismo, una luz única que nos debería llevar por el mismo camino de paz y prosperidad para todos.

sábado, 17 de diciembre de 2022

La guerra contra las drogas debe acabarse

               "Cuando los ricos se hacen la guerra, son los pobres los que mueren" Jean Paul Sartre

En Estados Unidos es alarmante el consumo de una droga que se está apoderando de las calles, especialmente en Kensington, Filadelfia; se trata del fentanilo, es un fármaco legal, de uso restringido y se usa para controlar el dolor, especialmente en pacientes terminales, no obstante, los cárteles y traficantes están fabricando y comerciando un fentanilo más económico y con peligrosos agregados, este es el que sin duda está llegando a los consumidores de las calles en el país del norte, y no solamente allí, se ha encontrado esta droga en varios países del mundo. El principal problema de esta droga es que ha causado un gran porcentaje de muertes por sobredosis.


En Bogotá Colombia, durante la temporada de diciembre han muerto más de una veintena de personas por la venta de alcohol adulterado, estas son bebidas embriagantes fabricadas con metanol, en vez del etanol que usa para fabricar el alcohol legal. El metanol en principio es un alcohol muy parecido al etanol, pero sus efectos en la salud son devastadores pudiendo ocasionar la muerte.

La pregunta que surge en torno a esto es ¿Por qué siendo legales dichas sustancias aún sigue siendo un problema de salud pública? Esto haría pensar a muchos inmediatamente que la legalidad de las drogas no va a contener los problemas enraizados a su consumo, lo que convertiría este paradigma en algo meramente ilusorio, entonces se optará por mantener el modelo de siempre, el que prevalece en la ilegalidad de las sustancias psicoactivas, así se termina pensando que siempre será mejor desincentivar la producción, castigando a los fabricantes y comerciantes de estas sustancias y prohibiendo su consumo.

Este modelo de prohibición fue implantado desde el siglo pasado en Estados Unidos, teniendo como consecuencia un aumento en la criminalidad, la corrupción y por consecuencia en las muertes. El alcohol para los años 20 y 30 se seguía comercializando a un costo mayor, al ser más dispendioso también se recurrió a su fabricación casera, sin ningún tipo de control y con potenciales daños para la salud. En Latinoamérica especialmente en los países productores de coca y marihuana, los grandes conflictos de orden público han sido en gran medida debido al negocio ilícito del narcotráfico, trayendo no solo más de un millar de muertes a lo largo que lleva esta guerra declarada contra las drogas, sino que también, favoreciendo a la proliferación y fortalecimiento de guerrillas, grupos paramilitares y principalmente carteles y pandillas, sumiendo a países como Colombia, México, El Salvador etc. en una espiral donde se han producido más muertes por cuenta de un desenfoque de la realidad, que sin duda alguna se evitarían si se pasara a un paradigma de despenalización y regulación.

 


En un principio, el modelo de prohibición pudo tener un relativo éxito, (o por lo menos eso se creyó),  porque para comienzos del siglo pasado las ciudades eran más pequeñas y controlables, pero con el fenómeno de la inmigración y el sobre poblamiento de las ciudades, ya no sería tan eficiente y estamos hablando de hace más de un siglo, y aun así los gobiernos siguen implementando básicamente las mismas estrategias, que han resultado no solo ser un fracaso sino que gracias a estas, la corrupción, la negligencia estatal, la migración y el acaparamiento de tierras entre otras problemáticas han llegado a unos niveles tan altos, que la sociedad no ha tenido otro remedio más que normalizar dichas problemáticas.

Prohibir el exceso de velocidad no ha hecho que los conductores anden más despacio, construir calles más pequeñas ha desincentivado el uso del auto, el uso del automóvil no se puede prohibir, pero si restringir, crear ciclo vías y mejorar el transporte público, así como una campaña de sensibilización para usar menos vehículos contaminantes, hace que la gente desista del uso del auto, lamentablemente en Latinoamérica son pocos los países que han entendido y logrado este último enfoque. Si queremos que se reduzca el consumo de las drogas, necesitamos desincentivarlo, pero como no se trata de un simple objeto, puesto que el problema va hacia lo más profundo de la psique, es un tema que implica todas las condiciones humanas, entonces no es cuestión de desincentivar, sino de prevenir (Lo cual hace que sea un problema de salud pública), pero más allá de todo, es una cuestión de incentivar a la vida, a la existencia, la búsqueda de la felicidad y esto no se logra con restricciones y reducción de espacios como han hecho con los vehículos, se logra ampliando horizontes, es decir, dando más libertad a la gente y no es la libertad como muchos la conciben desde el ámbito legislativo, la libertad en el ser humano se debe redefinir como las oportunidades que se presten en la vida para lograr la realización humana y esto no se alcanzará si se mantienen las brechas, las injusticias, el olvido, la indiferencia. Por ejemplo, no es libre una persona que se obliga a trabajar, y cuyo trabajo en vez de ayudarle a su realización personal solo sirve para sostenerle. No es libre el estudiante al que no se le ayuda a encontrar su vocación y se le obliga a llevar uniforme. No es libre la persona que debe pagar altos precios en sus alimentos. No es libre una comunidad que pueda suplir sus necesidades básicas de agua, electricidad y vías para el transporte. No es libre a la persona que se le niega un crédito y no se le da la oportunidad de condonar una deuda. No es libre el joven que se deja a la deriva para que destruya su vida con el abuso de las drogas y no se procure su rehabilitación. El desdén a la condición humana es lo que destruye la libertad. Un Estado que prefiere gastar millones de dólares en erradicar la producción y venta de estupefacientes, en vez de reorientar este presupuesto para ayudar a erradicar la marginalidad económica, se convierte en una prisión para su pueblo, así de simple, la guerra contra las drogas nunca se ha ganado y nunca se ganará, es una espiral que nos encierra a todos en un ciclo de batallas perdidas y pobres victorias, la muerte es su precio.  Para la muestra un botón, entre el año 2005 y 2014, Colombia gastó 79 billones de pesos ($40 mil millones de dólares de la época) en la aspersión de glifosato para erradicar cultivos ilícitos, dinero que pudiera haberse invertido en mejorar la infraestructura vial tan necesaria para frenar el aislacionismo de las regiones mas pobres.  

Volviendo a la cuestión inicial ¿Por qué siendo legales dichas sustancias aún sigue siendo un problema de salud pública?, no hace falta explicarlo, las adicciones que llevan al abuso son un trastorno de la psique, el abuso de las drogas en un síntoma de una sociedad enferma, ¿Y que es en sí la enfermedad? Un desequilibrio, un desorden, una alteración provocada por agentes externos e internos, en el orden lógico primero se trata al paciente, pero el fracasado modelo de lucha contra las drogas ilícitas hace lo contrario. Prácticamente los medios de prevención se han dejado a un lado y es porque debido al alto déficit público de algunos países, es casi imposible financiar en la misma proporción el aparato judicial y la elaboración de un modelo preventivo y de rehabilitación, es una cosa o la otra y el camino más acertado es el de adoptar el modelo preventivo, pues tiene menor coste, es más controlable y nos evitará tantas problemáticas en la sociedad como la corrupción.

 

 


martes, 30 de junio de 2015

LA EDUCACIÓN COMO EXPERIENCIA DE VIDA

 Desde hace tiempo no publico en este, mi primer blog que fue creado con tal vez, el poco ilusorio deseo de que los hermanos latinoamericanos publicaran sus propuestas para abrir la mentalidad de nuestra gente que parece abocada al pesimismo y la impotencia, producto de no comprender bien la situación de nuestros países y desconocer los mecanismos para realizar cambios y exigir nuestros derechos. La falta de tiempo y la consecución de otros proyectos me han obligado a no poder dedicar tiempo suficiente a estos diálogos que resultan necesarios para comprender el por qué no dejamos de ser países en vías de desarrollo después de tantas décadas. Por eso trataré de recopilar en este tratado lo que estos últimos años he ido recogiendo, producto de mis breves investigaciones y las conclusiones a las que llego tras analizar un poco la problemática global y la de nuestros países. Nuevamente quisiera recalcar la importancia de entender que la educación es primordial, siempre y cuando entendamos que educar no es someter y que el proceso educativo no se basa en un solo sistema, sino que es una dinámica independiente a la institución donde todos nos vemos involucrados. El proceso educativo no es lineal en cuanto a un sistema sino que es algo inherente a la evolución del aprendizaje de cada persona, el sistema simplemente viene a formar parte del mismo pero solo es esencial en cierto grado. Si el proceso educativo fuera un complejo algoritmo, la educación se convertiría en un mecanismo de segregación y sometimiento para las diversas culturas de nuestras naciones. Anteriormente hablaba de la importancia de Universalizar la educación, en el sentido de que esta debe centrarse en hallar la vocación de cada individuo, que la Universidad no debe ser una etapa "privilegiada" sino un proceso que debe comenzar desde la edad temprana. Pero ademas de proponer un nuevo modelo educativo que opere mediante mecanismos que le permita evolucionar y estructurarse de acuerdo a las necesidades de cada individuo es importante aclarar por qué nuestro actual modelo es un foco del atraso y de las problemáticas de nuestras naciones. Para esto tendré que ser un poco más subjetivo y analizar como debería ser siempre, las problemáticas sociales desde la esencia misma que es el ser humano. La educación del individuo es el núcleo de la existencia del mismo, los seres humanos somos lo que aprendemos pero somos más "Cómo aprendemos", y ciertamente nuestro modelo educativo se ha olvidado de enseñarnos a aprender. Es por esto que podemos definir a la educación como un proceso de vida, porque dentro está el aprendizaje que es superior. Como decía antes educar no es someter a una rutina dentro de un aula, bajo la turoría de un docente y con el apoyo de un manual, educar es hacer al individuo apto para el aprendizaje, bajo la experiencia positiva de lo aprendido. Al mismo tiempo como el proceso educativo es algo natural e inherente a la vida es importante forjar educadores, porque al ser la educación una dinámica de la existencia, es transmisible y pasa de generación en generación. De esto podemos aprender de las comunidades indígenas ancestrales y dueñas legítimas de la tierra, ellas no tienen escuela, su educación no se centra en un solo individuo sino que todos son participes activos de ella. De esta manera podemos dilucidar que la educación es esencial porque se transmite de generación en generación, si la manera de enseñar tiene defectos lo más probable es que estos se sigan transmitiendo, encencerrado al aprendizaje en un circulo vicioso de malos hábitos y equivocaciones indefinidamente. Es por eso que se llega a la conclusión de que el aprendizaje es superior al proceso educativo y por eso somos más "nuestra forma de aprender" que lo que "hemos aprendido", porque dentro de la "forma" se construye nuestra manera de pensar, de resolver problemas y de relacionarnos con los demás. En mi tratado sobre la educación parental, resaltó la importancia de que todos nosotros como individuos y familia nos involucremos en el proceso educativo de nuestros semejantes, que la enseñanza no debe quedar solo en manos de padres y docentes porque la enseñanza es un proceso de vida y se hace necesario que esta, se convierta en una experiencia positiva que nos ayude a mejorar como seres humanos y no decaiga en un proceso hermético y alienante donde se prive al individuo de nuestro saber y conocimiento y donde no seamos partícipes de una experiencia positiva de la enseñanza.


sábado, 18 de octubre de 2014

Es hora de abandonar el viejo modelo educativo en latinoamérica

La educación es esencial para el desarrollo de una nación, el motor para una economía sostenible, la base de una verdadera democracia donde prime la paz, el bienestar y la justicia. Sin educación las naciones tienden a encerrarse en círculos verdaderamente nocivos que acaecen en conflictos desastrosos, tanto en las instituciones como en las comunidades mismas. En naciones donde las economías no son tan sólidas por diversos motivos es indispensable la participación general para mejorar la educación. En paises como Japón y Holanda el nivel educativo ocupa los primeros lugares en el mundo. En su blog "Reflexiones Educativas" el lic. Pedro Navareño hace una breve pero concisa semblanza del sistema educativo holandés, donde describe por ejemplo, los edificios escolares como verdaderos espacios de aprendizaje, alejados del desgastado concepto del aula donde se reunen los alumnos con el docente. En Japón la educación se centra en la organización, el desarrollo de la autocrítica y el enfoque del trabajo y la perseverancia para lograr objetivos. Si bien cada unos de estos paises implementa su propio esquema educativo, todos parecen concordar en la importancia de formar al docente y remunerarlo mejor. La importancia de que los profesores sean formados constantemente es algo común en estos modelos educativos. En Colombia vemos lo contrario, los docentes en general no son bien remunerados, tampoco se les facilita las oportunidades para mejorar su formación, y en algunos casos son víctimas de persecuciones y abusos. Algo para resaltar en el sistema educativo holandés es el enfoque que le dan a los estudiantes a partir de los 12 años para elegir y especializarse en una profesión, otorgándole la posibilidad de elegir las asignaturas. La importancia de puntualizar en este enfoque es una de las falencias en el sistema educativo latinoaméricano. Otra de las características primordiales de los sistemas educativos de países desarrollados es la cobertura que guiadas por el gobierno garantizan la permanencia del niño o el joven dentro del sistema educativo. En Colombia aunque se han hecho esfuerzos la deserción escolar sigue siendo uno de los flagelos del deficiente sistema educativo Colombiano.
En muchos países de latinoameríca y el mundo los gobiernos insisten en dar prioridad a asuntos como la economía y la seguridad en sus programas pero la educación sigue estando en segundo plano, prueba de esto se puede percibir en la permanencia en el desgastado sistema educativo de tipo militar, y los poco significativos cambios en el mismo. Pero el asunto de la deserción escolar no es solo cuestión de fomentar políticas educativas, la deserción escolar tiene como causa primordial la economía familiar, puesto que los niños aun cuando existen las leyes para evitar que trabajen, deben hacerlo privándose del derecho para su formación escolar. He aquí uno de los círculos nocivos de los gobiernos que no enfatizan en mejorar la educación de sus ciudadanos, si las personas no tiene acceso a mejores salarios y las oportunidaddes necesarias para su formación el país se estanca en una economía deplorable, producto de no tener más personas con una adecuada formación profesional. Pero lejos del oscuro panorama de nuestros deficientes sistemas educativos que yacen estancados en el desden gubernamental y la apatía social, nos encontramos con propuesta simples pero de gran impacto que bien podrían tanto educadores como instituciones enfatizar para ir desarrollando de a poco un modelo educativo óptimo. La educación en Holanda por ejemplo tiene "un sistema escolar práctico y coherente con su realidad social". Este debería ser el punto de partida para lograr un modelo educativo latinoaméricano que sea útil a las personas. Por ejemplo, Colombia no podría adoptar un sistema educativo como el japonés ya que las necesidades de los ciudadanos de este país no son las mismas para nosotros. Debido que Colombia ha sido un país azotado por la violencia social y política, la educación debería enfatizarse hacia el trabajo por la paz, pero no solo en cuestión de valores sino también de forjar oportunidades. EDUCACIÓN PARA SOLUCIONES REALES
Cada país en latinoamérica debe desarrollar su educación de acuerdo a las necesidades de sus pueblos, partiendo de sus propias identidades como sería en el caso de los indígenas, asímismo dejar a un lado el concepto de la supremacía cultural, de esta manera la aducación en nuestros países debería enfocarse en lo social. El segundo enfoque debería relacionarse con la preservación y cuidado del ecosistema, debido a que latinoamérica posee la mas vasta riqueza en biodiversidad y recursos del planeta que asímismo es tambien la más delicada y susceptible a expropiarse. El tercer enfoque educativo frente a la realidad de nuestras naciones podría centrarse en el desarrollo de propuestas para mejorar nuestra calidad de vida debido a que los latinoamericanos tenemos la virtud del trabajo y la recursividad, este enfoque debería basarse en el desarrollo del aprendizaje técnico y los valores sociales. ES HORA DE DEJAR EL SISTEMA EDUCATIVO TIPO MILITAR
En Colombia la educación pública y privada aún insiste en emplear el desgastado modelo educativo en que los alumnos sentados en filas (Como en el ejército)reciben instrucciones de un docente dentro de una aula aislada del mundo exterior. El sistema educativo tipo militar es un sistema de obediencia y pasividad. Uno de los problemas de este radica en la experiencia psicosocial del niño puesto que los viejos recintos, el uso del uniforme, la represión, la falta de espacios adecuados para un buen aprendizaje etc, convierten este proceso en una experiencia casi traumática y como consecuencia la repulsión parcial del aprendizaje. La razón por la que muchos olvidamos lo "aprendido" es producto de no desarrollar adecuados hábitos de estudio pero por sobre todo, la frialdad de este sistema educativo que no garantiza el aprendizaje libre sino que se fundamenta en la obediencia que coarta el natural desarrollo del ser humano. Para entender la deficiencia de este sistema bien podemos remontarnos a la educación de la antigua grecia en la que los chicos aprendían directamente de los docentes y de sus padres permitiendo la evaluación constante y personalizada del estudiante. Incluso esta forma de enseñanza persistió hasta la ilustración, cuando nacieran las primeras instituciones de enseñanza en europa, el "modelo" por así decirlo permanecía y quizás esto nos llevó a tener luminarias como Isaac Newton y René Descartes. El actual sistema educativo aparte de que hace del aprendizaje una experiencia "amarga", no despierta la curiosidad del estudiante, no incentiva su vocación ni potencia sus habilidades y talentos, destierra la crítica y su libre pensar, tampoco desarrolla la creatividad ni se enfoca a la solución de problemas reales, además induce a los jovenes a muy malos hábitos de estudio. Para crear un modelo eficiente simplemente se debe corregir los errores del actual modelo que ya es anacrónico de por sí, empezando por modificar la estructura ambiental del aula, dejar a un lado imposiciones como el uniforme, que el vínculo entre alumno y maestro sea más fuerte y continuo, que se refuerce la crítica constructiva, que se enseñe a utilizar la mente para ser creativos en vez de seguir con el viejo modelos de ser un receptáculo de información (Jsutamente Finlandia, cuyo modelo educativo es uno de los mejores del mundo renunció a la memorización que es algo que nación con las instituciones militarizadas de la ilustración) EL TRIUNFO DEL MODELO FINLANDÉS Cómo ya lo había mencionado en un anterior artículo, es de suma importancia recuperar la educación parental, que es la educación la cual, los actuales modelos se encargaron de hacer desaparecer dentro de la formación humana y en la que interviene activamente las personas mas cercanas a los niños (Padres, abuelos, tíos etc). Los padres de hoy que carecen de tiempo para estar con sus hijos no pueden usar esto como excusa para desobligarse de la indispensable labor de educarlos, justamente los finlandeses comprendieron esto y por eso su modelo educativo ocupa los primeros lugares del informe PISA. En el artículo "Así consigue Finlandia ser el número 1 en educación en Europa" de la periodista Mónica Arrizabalaga, se define los tres pilares de la educación en Finlandia siendo el primero la intervención de la familia en esta y como ejemplo se dice que los padres finlandeses llevan a sus hijos a las bibliotecas los fines de semana, «Los padres tienen la convicción de que son los primeros responsables de la educación de sus hijos, por delante de la escuela» dice Javier Melgarejo, psicólogo escolar español quien estudia el sistema educativo de su país. El gobierno finlandés según Melgarejo también da incentivos a las familias que se involucren en la educación de sus hijos. De la misma manera a nosotros nos conviene desarrollar programas que encaminados a estimular el retorno de la educación parental como lo ha hecho finlandia. El otro gran pilar de la educación finlandesa es el rigor a la hora de elegir los maestros para las instituciones. Según dicen para ser maestro en ese país (Un trabajo muy respetado y bien pago) el aspirante debe tener un promedio de calificaciones por encima de 9 y las pruebas para docencia son muy díficiles, además los aspirantes a maestros deben demostrar tener aptitudes para las áreas más importantes (Arte, ciencia, matemáticas etc) y no solo en una. EDUCACIÓN PARA SER LA SOLUCIÓN Y NO EL PROBLEMA Una de las más grandes fallas de la educación a nivel general es la ausencia total o parcial de una enseñanza centrada en confrontar las diversas realidades de cada sociedad. Basicamente en los grados primaria y secundaria la educación no se enfoca en enseñar a los estudiantes a confrontar los problemas reales de la vida y esa es una de las causas del por qué surgen las incompetencias a nivel laboral y prefesional. Para solucionar esto, el modelo educativo debe integrar la realidad social (Con todas sus problemáticas) a los alumnos con ayuda de la historia y el análisis de la situación actual de cada región, deben sentarse sólidos conocimientos acerca de cómo funciona cada sociedad e incentivar a los alumnos para que elaboren proyectos que solucionen estas problemáticas, como complemento podría usarse las asignaturas tradicionales, (esto se haría en los grados finales de la secundaria) y en el caso de los más pequeños se podría diseñar métodos de enseñanza aplicados a la realidad cotidiana profundizados en la pedagogía infantil. El modelo actual solo busca la competencia y el alcance de las metas económicas, por ejemplo en las instituciones educativas comerciales de Colombia se enseña al alumno nociones de contaduría pero jamás se le habla de cómo funciona la economía en el mundo. La universalización de la educación(Es decir la universidad desde la infancia) es una propuesta de transformar las asignaturas tradicionales a un ejercicio de práctica congnositiva proyectada a objetivos reales. Por ejemplo, en la asignatura física que comienza a impartirse en Colombia a partir del 10 grado se enseña la formulación sobre la cinética y la dinámica, pero los problemas que se plantean para aplicarlas se basan en hechos que los alumnos apenas pueden comprender porque no se identifican con los mismos. ahora si un maestro de física llevará sus alumnos a una construcción y les enseñara las nociones relacionadas con el estudio de suelos, los efectos de las fuerzas sobre las estructuras etc los estudiantes asimilarían mucho mejor este conocimiento. Renunciar al viejo modelo, incentivar la creatividad, el libre pensamiento y hacer de la educación una experiencia agradable para el ser humano son fundamentos que se hacen necesarios para mejorar el modelo educativo que nos ha estancado durante décadas en latinoamérica y aunque los gobiernos aún insistan en formular cifras que no parecen ser viables en cuanto a la inversión para este cambio, un serio compromiso más gran entendimiento de la problemática puede hacer la diferencia en la educación, esto si consideramos la importancia de lo que representa educar a nuestros niños.

¿ESTÁ RESURGIENDO EL FASCISMO EN EL MUNDO?

  Una crisis de identidad, junto a una creciente ola de desinformación y negacionismo, sumado al evidente fracaso del sistema capitalista, p...