Una de las principales causas de que esto suceda, es precisamente el
conflicto ideológico, que trae el concepto de “espectro político” sobre el cual
subyacen determinados factores que, por simples que parezcan, escollan en
términos que solo profundizan la división.
El problema del espectro político es que ya no es práctico, está
primordialmente obsoleto y solo sirve como una “herramienta” de control, de
medición para el poder dentro del juego que se ha convertido hoy en día la
política, mantener este concepto de división ideológica solo causa confusión o
desinterés en la gente, las personas terminan por desvincularse de la política,
porque precisamente piensan que la misma, solo se trata de un conflicto
ideológico, una pugna de partidos y de ideas que nunca se articulan, y difícilmente
llegan al consenso, de aquí lo importante de construir la política no desde la
división ideológica sino de la CONFLUENCIA DE INTERÉSES, en la física, los
colores del espectro lumínico se juntan para formar la única luz, la luz blanca,
la misma que nos debería llevar por un camino inmerso en las sombras. La luz
blanca debería revelar todas las verdades bajo una realidad que se traduciría
en la justa confluencia de nuestros intereses, esencialmente, las necesidades
humanas.
Actualmente la política está ramificada partiendo de tres divisiones, la
derecha, izquierda y el centro, este último ha nacido precisamente como una
alternativa conjunta de los anteriores, obviando aquellas consignas que
pudieran causar o profundizar las divisiones, pero este ha fracasado
precisamente porque solo se preocupa por constituirse a sí mismo como una
alternativa, y generalmente, el centro termina por alinearse con cualquiera de
las otras franjas izquierda o derecha, el centro constituye en la mayoría de
casos una trampa política.
EL FRACASO DE LA INSTITUCIONALIDAD
Actualmente los únicos entes determinados a hacer política son las
instituciones, el presidente y demás figuras de las diversas ramas del poder
público, fungiendo para vigilar y proteger a dichas instituciones. El problema
de muchas de estas ramas precisamente es su carácter institucional, es decir,
la institución concebida como un “ente perpetuo “se ha logrado en primera instancia
mantener en el poder gracias a ese carácter, sin importar cuál corrupto o
ineficiente sea, haciéndolo prácticamente invulnerable.
La institucionalidad es lo que inmediatamente reemplazó el poder
monárquico, una institución como el banco central tiene facultades
extraordinarias para manejar la economía de un país, sin ser un representante
elegido por el pueblo. En muchos casos los directivos son inamovibles en algunas
de estas instituciones, se ha visto por ejemplo que incluso con evidentes
pruebas de fraude, como en el caso de la actual Registraduría Nacional de
Colombia, encargada del sistema electoral colombiano, no existe alguna
responsabilidad ni mucho menos imputación, sus directivos permanecen en sus
cargos. Además, la institucionalidad es defendida y protegida por el gobierno
de turno: cualquier movimiento, cualquier gobierno que busque cambiarla o eliminarla
inmediatamente se le considera como una amenaza para la democracia, la
estabilidad política, incluso la paz.
La única manera de hacer un contrapeso, lo suficientemente como para
arrebatar este control sinérgico que ostentan las grandes elites económicas de
cada país, es mediante la unión de los ciudadanos, la división solo nos hace
vulnerables ante este poder que en muchos casos es enfermizo, la luz blanca (LUX
ALBA) debería ser el punto de convergencia de todo este contrapoder
representado realmente por los ciudadanos, sin importar ninguna de sus
diferencias, porque estarían en medio, nuestro intereses cotidianos, los que
nos pueden procurar una vida digna y por consecuencia más feliz.
La de esta manera, Lux alba debería ser el movimiento que nos una a la
humanidad, en contra de la nociva acumulación de capitales a costa del
empobrecimiento de pueblos y naciones. La luz blanca es la unión definitiva del
espectro y como tal la muerte del mismo, una luz única que nos debería llevar
por el mismo camino de paz y prosperidad para todos.
